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Metaficcionando: Pathos, Bathos y demás





Dicen que toda obra debe evocar una emoción, pero ¿qué clase de emoción? ¿Y a través de qué medios? Señoras y señores, voy a explicar de la manera mas clara posible los conceptos de esta edición: Pathos y Bathos.

"Pathos", para no complicarme mucho con asuntos aristotélicos, es, en la creación de ficción, buscar una emoción de simpatía en el lector recurriendo. Su definición más recurrente es la de todos esos trucos sentimentales para generar la llamada "manipulación emocional".

Como pueden imaginar, el Pathos es evocado en situaciones de enorme seriedad en una obra de ficción: los momentos "tristes" o "conmovedores" (o de acuerdo a quien le preguntes, "cursis") como la muerte de un personaje, la despedida de otro, entre otros. En sí, cualquier intento por provocar simpatía por las dificultades por las cuales atraviesan los personajes en la historia.

No soy un fan de la definición "cínica" del concepto: la del uso de trucos para disparar la reacción. En cine, tales trucos pueden ser música ambiental, filtros de cámara que evoquen oscuridad o depresión, o detalles en la escena como lluvia en un funeral, nubarrones grises y nieve; en lo personal, creo que el drama de una situación debe derivar de las acciones de los personajes y no de trucos de repertorio.

La literatura tiene sus trucos también: diálogos ambiguos con aires filosóficos y profundos, narrativa que cae en lo barroco, narrativa melodramática, y demás.

Desde mi punto de vista, funciona mejor la sencillez: no siempre se necesita llorar y llorar para demostrar el impacto emotivo por el cual un personaje pasa, y no todos los dramas son iguales, así que se debe saber cuándo y cómo jalar los gatillos.


¡Ese hombre horrible se robó mi nariz! ¡Buaaaaaa!

Al final, el Pathos es una herramienta que un autor puede o no usar en distintas proporciones, pero ojo: que llevar la manipulación emocional del lector al exceso puede lleva a una palabra muy temida por cientos de autores, tanto noveles como profesionales: el Bathos.

Bathos es cuando se yuxtaponen una situación sentimental (o que al menos trata de ser sentimental) con un absurdo, provocando el tan temido humor involuntario. Todos hemos visto alguna vez un momento donde un actor llora de modo tan exagerado que más que llevar a la tristeza, lleva a las risas
.
No obstante, hay ciertos autores que pueden usar el Bathos A PROPÓSITO con fines de comicidad: Uno de los modos favoritos es "contradecir al narrador"; procederé a dar un ejemplo.

"Monica estaba en grandes problemas, pero ella ya era una mujer adulta, madura, inteligente. A pesar de las complicaciones que había (y que sabía que debía de afrontar), ella tenía el temple, la fuerza y la voluntad para lograr superar toda clase de dificultades, incluyendo esta, con valor y coraje...


–¡A la chingada esto! –exclamó–. ¡Me largo de aquí!"

 Como pueden ver, cumple con la regla: mezcla por un lado una narrativa que exagera o "parodia" un intento de Pathos que es cortado con un dialogo pueril y vulgar que contradice todo lo que se construía narrativamente.

Así pues, inclusive un factor que se considera "negativo" o de "mala escritura" PUEDE ser usado en el contexto correcto para obtener resultados deseados.

¿Las lecciones?

* Evocar emoción está bien, nada mas hay que procurar no llevarlo al extremo

* En las manos correctas, un recurso con mala fama puede llegar a ser útil.

Shalom camaradas.















Metaficcionando: Las 8 Palabras Mortales




Se dice por ahí que el conflicto es la esencia del drama, pero muchos parecen estar haciendo una adición a tal postulado: el conflicto SIGNIFICATIVO es la esencia del drama: lo que suceda no tiene que sólo ser así de manera caótica. Debe tener un fin último, debe importarnos que pase y quién lo haga pasar.

Una historia debe provocar una reacción: algunas nos haran reír, otras podrán conmovernos, otras quizás nos puedan provocar miedo o tensión, y existen aquellas que pueden provocar hasta furia. Pero dado que ese es el punto, generar una emoción en el lector o espectador, se puede decir que siempre y cuando una emoción surja, el objetivo se cumplió.

Pero hay algo que muchos escritores, algunos novatos, otros más bien en la búsqueda de ser demasiado vanguardistas, terminar por hacer: llenar su historia por personajes que no crean simpatía alguna en quien los lea.

Quiero aclarar de una vez que a mi me agradan los personajes patanes: no abogo por el excesivo moralismo o porque un héroe tenga que ser perfecto (en todo caso, demasiado moralismo es una de las cosas que más detesto en una historia) pero me refiero a que un personaje, incluso en este estilo, debe proveer de cierta cualidad que nos haga quererlo, entenderlo o al menos hacerlo interesante.

Porque inclusive, pueden existir personajes que no nos encanten precisamente, pero deben ser explicados y presentados de tal modo que dentro de su extraña y retorcida visión, medio podamos comprender el porque actúan como actúan: a eso me refiero con "simpatizar". No que nos gusten, pero que podamos hallarlos lo suficientemente interesantes para querer saber que pasa después.

Cuando no logramos hacer personajes que crean reacción o simpatía con la audiencia, aparecen las llamadas "ocho palabras mortales"(en inglés): "I don't care what happens to these people" o "No me interesa que suceda con estas personas"

Hace poco me tocó ver una serie animada, Allen Gregory, acerca de un pretencioso niño de siete años incapaz de relacionarse con chicos de su edad. Sé que es una cuestión de gustos, pero tras enterarme que la serie fue cancelada después de sólo siete episodios, no se puede decir que estaba sorprendido en absoluto: ninguno de los personajes me agradó, todos eran una gran serie de patanes sin valor tras otro. Al final del piloto, no crean que esperé el segundo episodio con ansías, porque precisamente me importaba un comino que sucedería después con esta gente.

Otro ejemplo, y sé que probablemente reciba un enorme "backlash" (si, claro) es Scott Pilgrimm: aclaro que me gustan los cómics, y la película...no está mal, pero en retrospectiva, no es difícil ver porque el filme no fue un gran éxito de taquilla y porque se han quedado un poco relegados al éxito en el mundo impreso: los personajes, en su mayoría, eran superficiales, vanos y con pocas razones para poder simpatizar con alguno.

Recuerdo que hace tiempo, quise leer y entender el éxito de una escritora española muy popular en el sitio Fictionpress (que lamentablemente ya no publica, al parecer). No mencionaré su nombre, sólo diré que tenía un estilo entre "realismo sucio" y "humor negro": no pude seguir después de unos cuantos capítulos. Lo sé, cuestión de gustos y todo eso, pero al menos para mi, los protagonistas no me causaban simpatía alguna, no entendía porque eran mejores que los antagonistas,  y francamente me parecía que era una obra hostil sólo por ser hostil; en un intento de lucir "transgresor" y "adulto", sólo me parecía "quejumbroso" y "adolescente".  No puedo decir que no tenía sus fans, pero en lo que a mi respecta, esa obra no cumplía con lo mínimo: causarme interés.

Ahora, la pregunta es, ¿cómo hacer entonces conflicto significativo?

Sé que está de moda ser tan cínico y amoral como sea posible, y no tengo nada en contra del humor negro o del mal gusto (que va, casi siempre es el mejor tipo de humor), pero este debe tener algo en que respaldarse, no sólo lanzar chistes oscuros sólo porque sí: puedo leer chistes de pésimo gusto en la Internet, ¿por qué tengo que ver tu serie o leer tu libro para encontrar otros que probablemente ya conozca?

Y claro, hacer lucir el personaje principal como algo que se quiera ser. NI SIQUIERA TIENE QUE SER ALGO MORALMENTE BUENO: hay personajes asesinos, hay personajes mercenarios, hay personajes desequilibrados mentales, que sin embargo, sí causan simpatía, porque podemos entender lo que los motiva. Pero un asesino brutal sin motivación y sin simpatía es...bueno, sólo un asesino brutal.

Así que ojo: recuerden, conflicto es importante, pero tiene que ser conflicto que interese por personajes que nos interesen. Si quisiera ver conflicto entre personas que no me producen simpatía, iría a las reuniones familiares.

Shalom camaradas










Metaficcionado: "Show, Don't Tell"




Cuando uno está furioso (como cuando mi hermano se come el pedazo de pizza que guardé para la medianoche) hago un par de cosas: me pongo colorado y maldigo como un marino. Demuestro que estoy enojado con mis acciones y reacciones, no necesito decirlo de modo explicito.

Sólo imagen lo extraño que sería si en medio de un ataque de ira alguien dijera "¡Estoy tan enojado!": aparte que tendrán a todos sus compañeritos de clase burlándose (créanme, lo sé por experiencia), si son escritores, autores o fans de la ficción en general notaran lo extraño que suena esa linea.

Aquí entra la regla "Show, don't tell", (traducida más o menos sería "enseña, no cuentes").

Es una regla fundamental a la hora de crear una historia: si un personaje siente una emoción en particular o debe dejarnos una sensación en especifico, debe ser a través de lo que hace o enseña y no lo que dice: si un personaje está en depresión, puede indicarnos a través de una mirada melancólica, un andar desganado y un tono de voz monótono, No diciendo directamente "estoy tan triste".

No sólo funciona con emociones, sino con características:  si un personaje es rudo, debemos verlo haciendo cosas así. Fallaríamos si en en su lugar sólo supiéramos que es rudo si se la pasa anunciándolo o inclusive si otros personajes lo anuncian.

Recuerdo bien que un consejo para muchos escritores jóvenes es tratar de omitir cuanto adverbio sea posible: en un inicio no le entendía mucho el motivo, pero ahora puedo ver que a su modo, es otra aplicación del principio: imaginen este dialogo con un adverbio:

–¡Ahora no! –dijo la señora furiosa a su sobrina–. ¡Estoy muy ocupada!

ahora, reestructuremos el dialogo.

–¡Ahora no!–dijo la señora con un tono que asustó a su sobrina–. ¡Estoy muy ocupada!

Ambos diálogos describen una misma acción, no obstante, el segundo usa más descripciones y nos dice más de la escena y el contexto. En lo particular, no estoy de todo en contra del adverbio, pero en retrospectiva puedo entender que muchas de las escenas que solía escribir padecían mucho de decir demasiado pero demostrar nada.

Otro de mis ejemplos favoritos proviene de comparar estás dos escenas que de igual modo, describen la misma acción pero de un modo MUY diferente:

"Alice estaba furiosa y molesta con la muerte de Bob, su esposo"

ahora, comparen con esta.

"El corazón de Alice se aceleró y algo se rompió en su interior al escuchar sobre la muerte de su esposo".

¿Cuál sería el mejor?

Una de las mejores características de dominar la narrativa de "demostrar en lugar de contar" es que hay autores que logran causar mayor impacto omitiendo narración innecesaria. Ernest Hemmingway logró hacer una historia de un enunciado que es más emotivo que muchas novelas románticas de 300 paginas o más:

"A la venta: zapatos de bebé; nunca fueron usados"


Ahora que lo pienso, una de las razones por las que las risas grabadas en las sitcom me saca tanto de quicio es que es un terrible ejemplo de violar en principio: la producción me está señalando las partes en las que debo reír en lugar de que el humor fluya de modo natural de las escenas de la serie.

Claro, gente como Terry Pratchet (uno de mis autores preferidos) hace un gran uso de socorrer a explicaciones complejas, pero las hace con fines de comicidad, así que debo advertir que "Show, don't tell" no es un principio inamovible e intocable, pero si nos enseña una gran lección a la hora de escribir, de ahorrar lenguaje y de ser lo más efectivos posibles con las palabras. Sólo ténganlo en cuenta.

Shalom camaradas

La Prueba de Bechdel (O "como hacer personajes femeninos en tres simples pasos")


Uno de los temas que mas me fascinan son la ficción son aquellas relacionadas con el género. Quizás por ser hijo de una feminista, quizás porque me hace sonar profundo e interesante ante las chicas, pero realmente me gusta mucho ese tipo de tópicos.

Una de las cuestiones mas fascinantes en cuanto a la relación género-ficción es la falta de personajes femeninos "fuertes", y con esto no me refiero a "fuerte" en un sentido de "ser todo poderosas y de capacidades infinitas", sino a ser personajes profundos, bien desarrollados y detallados con motivaciones y características claras y definidas.

Lamentablemente, las mujeres han sido más un recurso narrativo que un personaje verdadero: la recompensa del héroe, la que es secuestrada y espera sentada a su rescate, el símbolo sexual, etcétera. Claro, hoy la ficción no es tan misógina o dispareja, pero siguen habiendo problemas aquí y allá

Uno de ellos es como, a pesar de todo, las mujeres son vistos como personajes que no requieren más características mas que "ser la mujer". Puede verse en programas infantiles donde a menudo tenemos el héroe, el chico listo, el chico rudo, el novato y la "chica", como si de algún modo una mujer no puede tener más características aparte de ser la que usa rosa y gusta de las flores, y no es que tenga algo de malo gustar de ese color o de esas plantas, pero cuando no hay mas aparte de estereotipos en un personaje, uno se da cuenta que hay mucho aun por hacer.

También, incluso cuando un personaje femenino no es un estereotipo, su actuación en una serie o película parece muy subordinada a la de los personajes masculinos. A menudo hay que solo ver la proporción de hombre-mujer, donde la gran mayoría son hombres, con solo algunos personajes femeninos en roles simbólicos

Es ahí donde entra la "Prueba de Bechdel".

En resumidas cuentas, en una pequeña guía para medir el nivel de presencia de personajes femeninos en la ficción, y para pasar, necesita llenar estos criterios:

* Tener dos mujeres en el casting...
*...que tengan al menos una conversación...
*...acerca de algo aparte de uno o varios hombres

Parece sencillo, pero al aplicarla a toda clase de ficción, desde filmes clásicos o modernos hasta la literatura universal de colegio uno comprende que parece complicarse más de lo que debería. Por supuesto, el hecho que una película no llene el criterio no significa que sea mala, pero ilustra bien lo irrelevantes que se trata el rol de las mujeres en la ficción a todo niveles.

Claro, hay ciertas agravantes. Uno no puede pedir muchas mujeres en digamos, una película sobre militares (si tomamos en cuenta que la gran mayoría de los ejércitos del mundo aun no aceptan a mujeres en sus filas) o en contextos históricos específicos (una película sobre piratas o exploradores marinos, donde las únicas mujeres que pudieran aparecer serían prostitutas o parejas de la tripulación). Pero en medida de lo posible ilustra muy bien como en una película promedio los roles femeninos siguen siendo relegados.

Pero como en todo, hay excepciones: la prueba se debe tomar como una simple guía, no hay que obsesionarse con pasarla. Uno no va a crear mas personajes femeninos si esto en realidad no beneficia a la historia, pero al menos crea consciencia que una mujer puede ocupar cualquier rol.

Por ejemplo, para ilustrar mi punto, haré la prueba con dos de mis propias historias: "Conozcan a Josh" y "El Club de Hopewell" (¡Santa promoción desvergonzada!)

* Así que con Josh tenemos un problema: solo hay un personaje femenino importante en el cast, aunque siendo sinceros, no es algo que yo llamaría estereotipico, y realmente no hay un casting fijo demasiado grande.

* Hopewell, por otro lado, pasa la prueba sin complicaciones, en todo caso, sin darme cuenta, ahora que lo analizo la proporción de mujeres es muy alta: haciendo cuentas rápidas cuentas en el casting principal realmente la proporción es casi 50-50 o inclusive de ligera mayoría femenina.

Pero no hay que perder el punto. No se trata de hacer personajes femeninos solo para quedar bien o para mostrar lo progresista que uno es. Se trata de hacer castings balanceados, donde las mujeres puedan tener roles mas allá de ser la chica simbólica, porque entre más rico y profundo sea un personaje, mas se beneficia la historia.

Intenten hacer la prueba, es interesante, una guía útil, pero al igual que con todas las leyes y reglas, chequen las agravantes y excepciones que puedan existir, después de todo, una peli de porno lésbico pasaría la prueba, pero "Alien", con una de los personajes femeninos más icónicos y memorables todos los tiempos no.

Shalom camaradas



Deconstruccion y Reconstruccion (Parte II): "Podemos reconstruirlo, tenemos la tecnología..."


"Habiendo deconstruido todo, quizás sea hora de empezar a pensar como volver a ensamblarlo"
Alan Moore


Un género o cliché se ha deconstruído: esta desacreditado, nadie nunca más lo tomará en serio, ¿verdad?

Bueno, nunca es tan simple. Cierto, a lo largo de la historia ciertos tipos de ficción o esquemas en esta han quedado en desuso, a veces porque se gastaron hasta el fin, a veces porque son demasiado específicos de una época y los cambios sociales y culturales los vuelven inaceptables o inclusive, a veces porque se olvidan (¿Alguien fuera del estudio del Teatro clásico ha oído de la "Commedia Dell'Arte"?)

Pero ahora, imaginen por ejemplo este escenario: un autor, un director, un escritor llega, y probablemente mira con nostalgia y regocijo infantil un género o estilo popular en su época pero visto como "anacrónico" por el público moderno. NO puede presentar una obra en ese estilo tal cual, necesita ofrecer una resolución a las dudas y conflictos de la deconstruccion.

Caballeras y damos, aquí entra la reconstrucción.

De manera sencilla, se trata de dar una respuesta a una deconstruccion para que una premisa desacreditada tenga mayor validez.

Un ejemplo para todos aquellos que crecimos en los 90, se puede ver en las películas de Disney: titulos como "The Little Mermaid" o "The Beauty And The Beast" tenían una estructura muy definida con una protagonista ingenua pero soñadora que desea "más", un interés romántico, "sidekicks" humoristicos, grandes números músicales, etc...

Luego llego Shrek, que deconstruyó un poco el estilo Disney: el héroe era un ogro, la Princesa podía defenderse por si misma pero prefería no hacerlo esperando una ilusión, los nobles eran bajos y ruines, el hada madrina era casi una "madrota" entre otras torceduras a arquetipos clásicos.

Shrek no lo inventó, pero sin duda popularizó el "anti-cuento de hadas", donde se mostraba la farsa del idealismo y dulzura excesiva de los filmes de Disney de los 90, y en todo caso, no solo fue en el cine. Si pasan por Fictionpress.com (una pagina para autores amateur que yo uso) pueden ver que son frecuentes frases como "la vida no es un cuento de hadas" o "un cuento de hadas como no se lo imaginan" o "la heroína ya no cree en cuentos" a la hora de publicitar tales obras que siguen ese camino.

Pero seamos honestos. A estas alturas, el "anti-cuento de hadas" ya no es trangresor o innovador, más bien, es la norma.


Y solo nos tomó cuatro pelis...

Entonces, llega la propia Disney, con filmes que buscan capturar la esencia de sus clásicos anteriores, pero de manera un poco más profunda y creíble. En "Enchanted" vemos que si bien el absoluto idealismo es imposible y poco práctico, también lo es el absoluto cinismo y lo mejor es un punto medio. En "The Princess And The Frog", Tiana tiene una meta fija en vez de simplemente un vago y ambiguo "desear más", y en "Tangled" la villana actúa de una manera que puede ser interpretada como egoísta pero no "malvada" en un modo convencional. ESO es la mera esencia de la reconstrucción.

Curiosamente, en ocasiones una reconstrucción puede ser también deconstructiva, de manera directa o indirecta. Tocando de nuevo el tema de los comics, tenemos la obra "Kingdom Come".


En ella, los superhéroes clásicos y moralmente rectos son reemplazados por los anti-heroes, más violentos y pragmáticos, haciendo eco a la industria del comic dónde en los 80 y los 90 (la llamada "Edad Oscura" del Comic) estos últimos tipos de héroes ganaban popularidad al grado de desplazar a los que les precedieron (Bien se puede ejemplificar en esta frase: "1993 fue el año en que Superman murió y Venom tuvo su propia serie. Solo piensen en eso")

Estos nuevos héroes criticaban el excesivo idealismo y moralidad de los de antaño. Eran más ambiguos en cuanto su visión del bien y el mal, y en ocasiones tenían métodos que nada tenían de heroico en realidad.

"Kingdom Come" reconstruyó al héroe clásico, no sin antes darle una gran bofetada al anti-héroe. SI, en un principio estos últimos lograron cosas importantes, pero sin una brújula moral preciosa se volvieron "abusones" de su propio poder, y son incapaces del sacrificio y devoción de los héroes del pasado. Así pues, "Kingdom Come" deconstruye Y reconstruye dos conceptos al mismo tiempo.

Lo interesante es que a veces una reconstrucción puede reconstruir cosas que YA eran una reconstrucción (¿Entienderon? ¿No? Yo tampoco...). Volviendo al tema de la Disney, los filmes de los 90 hoy son vistos como ejemplos típicos del mundo irreal de fantasías de esa compañía, pero curiosamente estas trataban de apelar al estilo de clásicos mas antiguos como "Blancanieves", "Cenicienta" o "La Bella Durmiente" pero actualizando y tomando riesgos que no fueron tomados antes. Ariel puede ser vista como la típica princesa rebelde hija de papá que hace lo que quiere, pero eso de hecho FUE innovador, porque al menos era UNA PERSONALIDAD NO PASIVA. Comparemos eso con Blancanieves que realmente no tiene mucha personalidad en realidad.

Lo mismo con el ejemplo de Shrek en un sentido diferente. La deconstrucción se volvió el cliché, y la reconstrucción (nuevos cuentos de hadas un poco mas aterrizados pero con la esencia idealista) se vuelve la respuesta natural.

En un ejemplo inusual puede verse en la música. La banda Tenacious D acepta los excesos de la música metal, pero también los abraza y los acoge con amor y admiración y sostiene que al final, a pesar de las burlas a los extremos ridículos al que se puede llegar con esa música, el metal sigue existiendo mientras que otros subgéneros del rock, como el Grunge (que puede ser vista como una deconstruccion del metal con algunos toques de Punk) o el New Wave ya no.


¿Declaraciones?: "¡TOMENLA NIRVANA, TOMENLA TALKING HEADS!"

Pero este constante ciclo de "idea origina-deconstruccion-reconstruccion-repetir proceso" ¿nos dice algo de nuestro gusto por la ficción? ¿de la nostalgia? ¿del rechazo a los valores actuales? ¿simplemente nos aburrimos? tal vez podemos definir con claridad una cosa: en sus esencias, la deconstrucción tiende más al
cinismo y al escepticismo ("¡Eso no puede pasar! ¡Es irreal!") mientras que la reconstrucción al idealismo y al espíritu escapista ("¡Es solo ficción! ¡Hay que tener ilusiones en la vida!")

¿Alguna de las dos es mejor? realmente al final de cuentas, y como ya he mencionado antes, solo solo herramientas de un autor, y si al final son usadas "bien" o "mal" en sus obras ya depende del talento de quién escribe, dirige o compone.

Pero hay una cosa cierta: mientras exista ficción, el ciclo continuará en marcha.

¿Y de tarea? Bueno, busquen un cliché, y procedan a desmantelar y luego volver a ensamblar.

Shalom camaradas.



Deconstruccion y Reconstruccion (Parte I): Desmantelar el Reloj


Saludos mis queridos educandos. Hoy me alejaré de cosas triviales para hablar de...bueno, cosas triviales, pero escritas de un modo en que parezcan (mas o menos) profundas, y me refiero a los conceptos de deconstruccion y reconstrucción.

Ahora, en un sentido amplió y filosófico, ambas palabras tienen sus definiciones, pero me limitaré a usarlas en el contexto de la escritura y creación de ficción en general, la cual le otorga significados diferentes y quizás menos complejos.

Dicho de la manera mas esqueta y sencilla posible, deconstrucción significa "desmantelar" las convenciones o clichés de una premisa, género o estilo y presentándola del modo en que esta y sus consecuencias funcionarían en la vida real.

Deconstruir entonces, posee un espiritu critico, tratando de enseñar que aquellas cosas que funcionan en un libro, pelicula o serie no lo harían en la realidad. Podemos claro esta, aceptar que muchas obras desde su simple premisa ya nos hacen aplicar algo de suspensión de la incredulidad, pero la deconstrucción va mas allá: sabemos que un hombre no puede volar, aceptamos eso de los superheroes para poder aceptar el resto de la historia, pero, ¿qué tal lo que conlleva? ¿la soledad por no conocer tu origen? ¿el miedo y paranoia que podrías despertar en los ciudadanos al poseer un gran poder que ellos no? ¿o que tal si simplemente te rechazan?

Partí con el ejemplo de los superheroes porque vienen a ser un ejemplo perfecto: la primera ola de estos personajes eran patriotas, morales y éticos en todo momento, admirados por la población y vistos como salvadadores. NO todas las historias eran así, pero en retrospectiva uno puede hallar esas convenciones mas o menos frecuentemente.

Luego surgió Marvel, una compañía de cómics que tuvo otro enfoque: los héroes despiertan miedo y ansiedad por gente que sabe que pueden hacerles daño, aun involuntariamente, y al ser diferentes también despierta prejuicio, discriminación. Los propios héroes no son de todo perfectos: ellos también sienten temor, tienen angustia, no siempre usan métodos de todo éticos y en muchos casos sencillamente no desean ser héroes de todo. Marvel deconstruyó el concepto del superheroe clásico.

Se puede aplicar y ver ejemplos del concepto en toda medio de ficción y en algunos casos, hasta en antiguedad. Según algunas interpretaciones, la historia de Gilgamesh puede ser una deconstrucción de otras historias sobre hombes-dioses mas antiguas. Sansón puede ser visto como una critica al concepto del héroe mesiánico. Siglos mas tarde tenemos al Quijote, que tan clásica como la podemos ver hoy, se trata de una deconstrucción de las historias de caballeros, el "héroe de acción" de la época.

Y hablando de arquetipos, el proceso de deconstruir puede aplicarse inclusive a solo a estos en lugar de todo el género, pero sus consecuencias no serán menos profundas. Un arquetipo "nuevo" (al menos en su definición, pero la idea ha rondado desde mucho tiempo) es la "Manic Pixie Dream Girl" o "la chica hada maniática y ensoñadora" (ya luego pienso en un mejor nombre al español): una mujer animada y particular que le da a un protagonista masculino (casi siempre reservado y aburrido) un nuevo sentido y significado a la vida.



Pero algunos autores ya han empezado a tomar nota de este cliché de caracterización, y han empezado a mostrar a estos personajes con sus propias inseguridades que apenas pueden lidiar con su propia salud mental como para encargarse de la de otros.



Pero claro, hasta las deconstrucciones PUEDEN volverse el cliché, y ser parte de deconstrucciones a su vez. "Watchmen" va mas allá de la obra de Marvel, llegando a limites insospechados (e inspirando una decada de superheroes oscuros y moralmente ambiguos)


Sip, mas o menos

Curioso como parece haber un ciclo en cuanto a la creación de ficción:


1) Un nuevo estilo, género, arquetipo de personaje o medio nace

2) Los trabajos de ficción derivados de ese estilo o medio son alabados como innovadores, clásicos instantáneos y arriesgados: puede ser que esas obras tengan defectos, pero al no haber marco de referencia para compararlo con algo anterior y por el factor "guau" el público o hace caso omiso a esos defectos o simplemente no los nota.

3) Del éxito de los trabajos iniciadores llegan los imitadores. Tienen algo de aceptación hasta cierto punto, y afinan el género mas y mas.

4) Después de varias obras, el público comienza a notar los clichés y errores de los trabajos, inclusive los iniciadores, y comienzan a emerger las parodias, satiras y burlas de estos.

5) Llega el punto en que hasta las parodias se consideran cliché o "passé", y empiezan a surgir los trabajos que muestran las inconsistencias del estilo. La deconstrucción, angustiosa y deprimente (No necesariamente toda deconstrucción es así, pero es el tono predominante) es alabada y en muchas casos, admirada por poner el clavo final al ataúd.

EL RENACER

Pero...el género puede quedar desacreditado, pero no necesariamente muere. Con el tiempo, aquellos que crecieron con los trabajos iniciadores (inclusive con algunos de los imitadores) se verán en el poder de crear ficción a su vez, y se inspiraran en buena parte de aquello que gustaban en su juventud. Trataran de evocar y retomar el espiritu de aquellas obras que los hicieron elegir la creación de ficción como carrera. Son conscientes de los defectos del género o estilo, pero los parchan, los explican o los cambian para hacerlos creíbles.

Señoras y señores...es el turno de la Reconstrucción.






Meditaciones: Posmodernismo y la Ficción


No voy a pretender explicar el posmodernismo desde una óptica filosófica, porque la verdad, no la entiendo de todo (y dudo mucho que varios letrados en el tema lo entiendan también), así que me limitaré a lo que se: ficción, y desde ahí abordare este tópico.

En este contexto, el posmodernismo es una reacción auto-consciente y auto-referencial de las convenciones de la ficción moderna y con una búsqueda de borrar los limites que separan el espectador de los personajes ¿Que significa esto? Bueno, ejemplos de posmodernismo pueden verse en algunas practicas como personajes dirigiéndose directamente a la audiencia, hablando acerca de lo imposible de una premisa o aspecto de los retos en los que enfrentan (puede verse ejemplificado en diálogos como: "¡Esto es tan ridículo que parece sacado de una novela barata!" o "Mi vida parece una mala caricatura" entre otros similares), de la similitud de estos a trabajos de ficción previos ("¡Dispara a la cabeza! ¡En las películas de zombies siempre los matan así!") o inclusive doblando la realidad del medio (en la película "Spaceballs" los villanos rentan una copia de "Spaceballs" para ver como sigue su historia)

La vía del posmodernismo parece seguir este modelo: surge un estilo, un género o un medio nuevo por el cuál se hace ficción, comienzan a haber historias que son precursoras de dichos medios y con el tiempo se vuelven "clásicos", y la siguiente generación de aficionados, menos sorprendidos por la falta de novedad y ante las fallas e inconsistencias de estos trabajos (que los fans iniciales ignoraron al no haber punto de referencia previo) empiezan a crear ficción que toma caminos que de un modo u otro, referencian o juegan con los clichés y convenciones de los trabajos previos; estos pueden llevar a la parodia (burla de una historia exagerando sus puntos al borde del ridículo), sátira (ridiculización de un trabajo de ficción) o deconstruccion (tomar la premisa de una obra y presentarla de manera realista cuestionando sus contradicciones y elementos imposibles exponiendo la poca viabilidad que esta tendría en realidad)

Pero no hay que olvidar el elemento de tratar de borrar los limites entre la realidad y la obra; a menudo, autores pueden usar recursos "experimentales" para dar la sensación al lector que lo que vieron no fue solo una representación de una historia, sino una historia en si, por ejemplo, la siguiente oración:

"Toda mi vida me han dicho que soy un flojo que nunca termino lo que empiezo, pero algún día del demostraré lo contrario, ya verán que pue"

La historia no es menos o más real que el resto de las obras (si tomamos en cuenta que toda la ficción tiene el mismo valor realista: ninguno) pero a través de un elemento extraño (la no terminación de la frase) se demuestra la premisa no solo por lo que se esta narrando, sino por COMO se esta narrando, así que, como dirían los publicistas, "el medio es el mensaje".

Cada cierto tiempo alguien viene y me pregunta acerca si el posmodernismo es algo "bueno" o "malo", lo cuál en primer lugar me halaga que piensen que tengo un tipo de autoridad en el tema (perdonen la muestra de ego) pero a lo que respondo que, en realidad, el posmodernismo carece de una cualidad que podrías llamar positiva (o para el caso, negativa) y que al final, todo depende de la habilidad del autor para usar este recurso de manera eficiente (al igual que cualquier otro recurso de ficción), así podemos terminar con algo como Borges o con algo como "Epic Movie".

En pocas palabras, el posmodernismo es solo otra herramienta de un autor, y si el autor tiene habilidad, hará buen uso de este, sino, no será el caso.

Claro esta, luego tenemos aquellos que tienen la postura filosófica que el posmodernismo en realidad tiene un aspecto muy nocivo: al cuestionar el medio y la premisa, se impide la "suspensión de la incredulidad" (es decir, la capacidad para dejar de lado el sentido critico con el fin de aceptar un trabajo de ficción y sus elementos, en un ejemplo básico, no cuestionar el hecho que los dragones y unicornios no existen para poder disfrutar una historia de fantasía), elemento necesario para toda ficción, bajo el argumento que "¿Como poder sumergirse de lleno en una obra si a menudo se nos recuerda que dicha obra es irreal?".

Pero eso mis lectores, será tema para otra entrada.

Shalom camaradas, y recuerden siempre terminar lo que empie

Protagonistas Genéricos


La ficción es escapismo: eso es una verdad que podemos tratar de evitar, ocultar o desmentir, pero perderiamos nuestro tiempo: lo es, por eso nos gusta.

Nos gusta imaginarnos en tierras lejanas en grandes aventuras, en romances llenos de pasión, en batallas contra lo improbable: es una válvula de escape en contra de la vida real, la cual, puede ser frustrante, aburrida, o angustiosa.

Y el escapismo deriva en otros hechos inevitables en la ficción: la identificación y la proyección; nos interesan los personajes porque, queramos o no, nos vemos en ellos, ya sea lo que somos, o lo que queremos ser (y en un gran número, ambas razones)

Pero en su búsqueda por hacer un personaje mas "identificable" hay vuelto esa proyección algo artíficial: tratando de abarcar la mayor cantidad de publico posible, al querer complacer a todos con la caracterización de un personaje terminan sin complacer a nadie en realidad.

La identificación no debe provenir de la caracterización, sino de lo que rodea al personaje: su búsqueda, sus problemas, sus retos, no del personaje en si; si quieren hacerlo de ese modo, tratar de hacerlo simpático para todos, lo vuelven blando y genérico.

Lamentablemente, ese estilo de protagonistas parecen ser los predominantes hoy por hoy.

Desde Harry Potter hasta Bella Swan: la ficción moderna parece estar plagada de personajes que de no ser los principales de sus respectivas obras, serían olvidados, o al menos calificados de aburridos.

Se supone que estos personajes "beige" deberían ser los receptáculos de nuestra necesidad de proyección, pero al menos por mi parte, el hacerlos blandos los hace menos humanos, y por lo tanto, menos identificables.

No es coincidencia que a menudo, los villanos terminen siendo mas recordados que los héroes: sus acciones serán moralmente reprobables, pero AL MENOS tienen características definidas en lugar de ser los genéricos "niños tímidos inadaptados", lo cual los vuelve disfrutables, lo cual devuelve el espectáculo al espectáculo.

Eso pasa en todo nivel, desde los filmes mas recientes de Hollywood, hasta los fanfics mas recientes en fanfiction o fictionpress; pareciera ser un mal endemico de nuestros tiempos: heroes sin personalidad y planos.

Y claro, no digo que yo mismo este inmune de eso, y probablemente, muchos de mis personajes tengan esos mismos rasgos (o mas bien, la falta de ellos) que yo mismo critico tanto.

Y al parecer, ahora esto se ha colado al mundo real; en politica, es común ver como la gente quiere alguien "del pueblo" o "como ellos" para un cargo, suponiendo que este lo volvería mas sensible a los problemas de la poblacion...

...tienen razón...hasta cierto punto.

Un personaje politico debe ser sensible y en sintonía con el pueblo, más pedir que sea uno de nosotros es peligroso: yo soy un idiota egoísta con muchos problemas emocionales ¡No quiero a alguien como yo manejando el país! ¡Quiero a alguien mejor que yo! ¡Mas educado que yo! ¡Mas seguro que yo! (pero eso ya es otra historia...)

Muchos criticamos (y con justa razón) el Mary Sue, pero tan malo es el personaje irrealmente capaz como el blando genérico sin personalidad

No podemos limitar los personajes a patrones y clichés gastados: las personas con complejas, con matices: el bad boy no siempre es malo, el valiente a veces tiene miedo, el nerd puede ser amoral...

Tomemos riesgos: no perdemos nada, al crear personajes no nos cuesta nada, y a cambio, podemos obsequiarle al lector algo que si recuerde esta vez
 
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